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Versión 2026-09-01 · Vigente desde el 1 de septiembre de 2026

Política de privacidad

Los datos que cargás son tuyos. No los vendemos, no los compartimos con nadie que no haga falta para que el sistema funcione, no los mezclamos con los de otra veterinaria y no los usamos para entrenar inteligencia artificial. Si te vas, se borran.

1. Quién responde por cada cosa

Hay dos roles distintos y conviene no confundirlos, porque de ahí sale todo lo demás:

  • Tu veterinaria es la responsable de los datos de sus clientes y de sus pacientes. Los carga, decide para qué los usa, y es a quien esas personas le confiaron su información.
  • G360iA los trata por cuenta tuya. Ponemos el sistema donde esos datos viven y los procesamos únicamente para que el servicio funcione, siguiendo tus instrucciones. No decidimos qué se hace con ellos ni los usamos para nada propio.

Nuestros propios datos —quién administra la veterinaria, el email con el que entra, el plan contratado— sí los tratamos como responsables, para poder darte cuenta, soporte y facturación.

2. Qué datos hay en el sistema

  • De tu veterinaria: nombre, datos fiscales, domicilio, teléfonos, sucursales y horarios.
  • De quienes trabajan ahí: nombre, email, rol y permisos. No guardamos contraseñas: se entra con la cuenta de Google.
  • De tus clientes: nombre, documento, teléfono, email, domicilio y su historial de turnos, facturas y pagos.
  • De los pacientes: la ficha del animal y su historia clínica —consultas, vacunas, estudios, cirugías, tratamientos y recetas—, con los archivos que se adjunten.
  • Técnicos: la dirección IP y el navegador desde el que se inicia sesión, y un registro de quién cambió qué dentro del panel. Están para tu seguridad: es lo que permite revocar una sesión ajena y saber quién modificó una ficha.

3. Para qué se usan, y para qué no

Se usan para prestarte el servicio: mostrarte tu panel, mandar los recordatorios que pediste, emitir tus facturas, cobrar tus señas y hacer tus respaldos.

No se venden. No se ceden a nadie con fines comerciales o publicitarios. No se usan para hacer perfiles ni estudios de mercado. No se cruzan con los de otra veterinaria. No se usan para entrenar modelos de inteligencia artificial.

Para saber cómo anda el producto miramos números agregados —cuántas veterinarias hay, cuántas usan cada módulo—, nunca el contenido de una historia clínica ni la ficha de un cliente.

4. Cada veterinaria ve lo suyo y nada más

El aislamiento no depende de que el sistema se acuerde de filtrar: está puesto en la base de datos, que directamente no devuelve una fila que no sea de quien pregunta. Es la misma regla para todas las consultas, las pantallas y las descargas, y se verifica con pruebas automáticas antes de cada cambio.

Del lado nuestro, el acceso al servidor está limitado a las personas que hacen soporte y mantenimiento, y sólo cuando hace falta para resolver un problema.

5. Con quién se comparten datos

Sí, hay terceros involucrados, y es mejor decirlo con nombre y apellido que con un «proveedores de servicios». Se le manda a cada uno lo mínimo que su función necesita, y ninguno recibe tu base de datos:

QuiénPara quéQué recibe
GoogleEntrar al panelEl email, el nombre y la foto de la cuenta con la que se ingresa.No se guarda ninguna contraseña: la identidad la verifica Google.
ARCA (ex AFIP)Facturación electrónicaLos datos del comprobante: CUIT o documento del cliente, importes e impuestos.Con el certificado fiscal de la propia veterinaria. Los comprobantes los emite ella, no nosotros.
Mercado PagoCobrar señas y facturasEl importe, la referencia del turno o de la factura y el estado del pago.Con la cuenta de Mercado Pago de la propia veterinaria: el dinero va directo a ella y no pasa por nosotros.
WhatsApp (Meta)Recordatorios y mensajes a los clientesEl teléfono del destinatario y el texto del mensaje.Se envía desde el número de la propia veterinaria. Conseguir el consentimiento de sus clientes para recibirlos es responsabilidad de ella.
El proveedor del servidorAlojar el sistemaTodo lo que el sistema guarda vive en ese servidor.Un servidor privado, no un servicio que lea el contenido.

Las integraciones de facturación, cobros y WhatsApp las conectás vos, con tus propias credenciales, y podés desconectarlas cuando quieras. Mientras no las conectes, esos terceros no reciben nada.

También entregaríamos datos si nos lo ordena un juez o una autoridad competente. En ese caso te avisamos, salvo que la orden lo prohíba.

6. Automatización e inteligencia artificial

El sistema no usa inteligencia artificial para tomar decisiones sobre pacientes ni sobre personas. Lo que hoy responde en WhatsApp es un menú de opciones automático: un árbol de respuestas escritas de antemano, sin un modelo de lenguaje detrás.

Los planes Pro y Premium prevén asistentes con inteligencia artificial para conversar por WhatsApp. Todavía no están activos. Cuando lo estén, se va a avisar en esta política, en el panel y en la propia conversación, antes de que atiendan a nadie.

En ningún caso se usan los datos de una veterinaria, de sus clientes o de sus pacientes para entrenar modelos de inteligencia artificial, propios o de terceros.

Lo que sí hay hoy son automatismos simples y previsibles: recordar un turno el día antes, avisar una vacuna vencida, cerrar un turno al que nadie se presentó. Ninguno decide nada clínico, y todos se pueden apagar desde Configuración.

7. Cuánto se conservan y qué pasa si te vas

Mientras la veterinaria esté activa, los datos se conservan: una historia clínica sirve justamente por ser larga.

Si pedís la baja, se elimina todo: clientes, pacientes, historias clínicas, facturas, mensajes y archivos adjuntos. No queda una copia «por las dudas». Es definitivo y no se puede deshacer, así que antes de pedirla descargá tu respaldo completo, que está disponible en todos los planes.

Lo único que sobrevive es un asiento administrativo de la baja —la fecha y el nombre de la veterinaria— sin ningún dato de personas ni de pacientes. Está para poder demostrar cuándo se eliminó.

8. Cómo se protegen

  • Todo viaja cifrado entre tu navegador y el servidor.
  • Las credenciales sensibles que conectás —el certificado fiscal, el token de cobros— se guardan cifradas, y la clave para descifrarlas no está en la base de datos: un robo de la base no alcanza para usarlas.
  • Se entra con Google, así que no hay contraseñas nuestras que robar.
  • Podés ver tus sesiones abiertas y cerrarlas desde Configuración, Seguridad.
  • Cada cambio queda registrado con su autor y su fecha.

Ningún sistema es infalible. Si llegara a ocurrir un incidente que afecte tus datos, te avisamos y contamos qué pasó y qué hicimos.

9. Los derechos de las personas cuyos datos cargás

En Argentina, la Ley 25.326 de Protección de los Datos Personales le da a cualquier persona el derecho a saber qué datos suyos hay, a corregirlos y a pedir que se borren. La Agencia de Acceso a la Información Pública es el organismo de control.

Como esos datos son tuyos, esos pedidos te llegan a vos y los resolvés desde el panel: la ficha de un cliente se consulta, se edita y se elimina sin pedirnos nada. Si necesitás ayuda para responder uno, escribinos.

10. Cambios en esta política

Si cambia, cambia también su versión —hoy es la 2026-09-01— y te lo avisamos en el panel antes de que rija. La versión que aceptaste queda registrada con su fecha, así que siempre se puede saber qué decía el texto que aceptaste.

Cómo contactarnos

Por cualquier consulta sobre este documento, sobre los datos de tu veterinaria o para pedir la baja, escribinos a gestion360ia@gmail.com.

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